Hay ciudades que se huelen antes de verse, y en San Sebastián diciembre huele a txistorra, a castañas y a mar frío. La Concha se queda gris perla y, a su lado, la noria gira con las luces encendidas. El Mercado navideño de San Sebastián no es un recinto cerrado con puertas: es una ciudad entera que se pone el abrigo.
La pieza más visible es la Gran Noria de Alderdi Eder, que abre el sábado 7 de noviembre de 2026 a las 12:00, con viaje a 6 euros. El 4 de diciembre está previsto el espectáculo de drones que da el pistoletazo a la Navidad, con alternativa los días siguientes si el tiempo no deja.
Y luego está el gran día de la calle: la Feria de Santo Tomás, el 21 de diciembre de 2026. Este texto lo ordena en ocho paradas.
1. La Gran Noria junto a La Concha
Alderdi Eder es el mejor sitio para entender el plan. Subes, ves la bahía con las luces, bajas y ya tienes la ciudad en la cabeza.
La noria arranca el sábado 7 de noviembre a las 12:00. El viaje cuesta 6 euros.
Mi opinión: es una buena primera parada al caer la tarde, no un plan de dos horas.
2. Las casetas del Mercado de Navidad
El Mercado de Navidad reúne casetas con decoración, productos de comida, artesanía y regalos. La campaña municipal habla de «un gran abanico de casetas» repartidas por la ciudad, no de un único recinto.
Las fechas de 2026 no están publicadas. En la edición de 2025 el horario mínimo era de 11:30 a 14:00 y de 16:30 a 20:00, ampliado los fines de semana y vísperas de festivo. Espera algo parecido, con pausa a mediodía.
3. Lurkolektiboa, el mercado de artesanos
Entre las casetas está Lurkolektiboa, un mercado de artesanos independientes de Donostia. Es el sitio para comprar algo con firma de la ciudad y no un souvenir de catálogo.
Si buscas un regalo pequeño y propio, empieza aquí antes de comprar en ningún otro lado.
4. La Parte Vieja con las luces puestas
La campaña de iluminación recorre la Parte Vieja, la calle Loiola, San Marcial, la avenida de la Libertad, la plaza Bretxa, el Teatro Victoria Eugenia y el Hotel María Cristina, además de los jardines de Alderdi Eder y la playa de la Zurriola.
Es un paseo a pie de menos de una hora si no te paras. Con los pintxos de por medio, se alarga solo.
5. Pintxos entre vuelta y vuelta
Un mercado navideño en San Sebastián se organiza alrededor de la barra. Entra, pide una cosa por bar y sigue. Es la manera de comer bien sin sentarte a una cena larga.
Los bares de la Parte Vieja se llenan pronto, sobre todo en fin de semana. Un jueves por la tarde se respira mejor.
6. La Feria de Santo Tomás, el 21 de diciembre
El 21 de diciembre de 2026 la ciudad se convierte en un mercado rural, con la txistorra como protagonista. Las casetas se despliegan por el centro de la ciudad y la entrada es libre.
Ese mismo día, a partir de las 11:00, hay un concurso de cocina de txistorra en la plaza Gipuzkoa. Es un plan de mañana: llega temprano y come allí.
Cae en lunes. Si tu viaje cuadra con la fecha, es la mejor razón para elegir ese día entre todos los de diciembre.
7. Qué probar en la feria
Lo clásico es el talo con txistorra, caliente, de pie y con las manos ocupadas. Cualquier otro producto de caserío que veas en las casetas merece una vuelta, sobre todo los quesos y los embutidos de la zona.
Compra poco y sin prisa. Lo que viaja bien en una mochila, mejor que lo que hay que mantener en frío.
8. Una escapada hacia otras ferias vascas
El 21 de diciembre también se celebra la feria de Santo Tomás en Bilbao y en Azpeitia. Si ya has hecho la de Donostia, Azpeitia es la alternativa para una segunda visita.
Cómo encaja la Navidad donostiarra en un fin de semana
Un viernes por la tarde basta para la noria, la Parte Vieja iluminada y una ronda de pintxos. El sábado se dedica a las casetas y a Lurkolektiboa, y el domingo a pasear por la bahía hasta el Peine del Viento si el tiempo deja.
San Sebastián es pequeña y lo agradece: puedes cambiar de plan cuando llueve sin perder el día. Mira el cielo a media mañana y elige entre mercado y museo.
El Museo San Telmo, en la Parte Vieja, es un buen refugio si el chaparrón se alarga. Después vuelves a la calle con el abrigo seco y las casetas aún encendidas.
Si el día sale limpio, sube hacia el monte Igueldo o recorre la playa de la Zurriola, que en invierno tiene un aire distinto al de La Concha, más abierto y más bravo.
En la Parte Vieja conviene moverse temprano. A las ocho de la tarde de un sábado de diciembre, las barras casi no admiten a nadie más.
Consejos para visitar el Mercado navideño de San Sebastián
Lleva paraguas además del abrigo: en diciembre llueve con facilidad. El centro se recorre a pie.
Para dormir, la Parte Vieja y el centro te dejan cerca de todo, pero los fines de semana de diciembre se llenan; reserva con tiempo.
Conviene confirmar fechas y horarios del Mercado de Navidad en el sitio de la campaña municipal cuando se publiquen.
Qué llevar en la maleta
Calzado impermeable y una capa que aguante la humedad. La ciudad es llana en el centro, pero las cuestas hacia los miradores piden suela con agarre.
Una bolsa de tela resulta útil para la compra de la feria: quesos, txistorra envasada y dulces pesan más de lo que parece al principio.
Mi recomendación
Si puedes elegir fecha, elige el 21 de diciembre: la Feria de Santo Tomás, con su txistorra y su concurso, es lo más donostiarra del mes. Sube a la noria antes, y deja la tarde para los pintxos.








