Ninguna lista de mejores discos de la historia es objetiva. Esta selección reúne diez álbumes que casi siempre aparecen en las conversaciones sobre producción y que, cada uno a su manera, cambiaron cómo se graba y cómo suena la música popular. Se ordenan cronológicamente.
Diez álbumes para entender cómo ha sonado la música
- The Beach Boys, Pet Sounds (1966, Capitol). Brian Wilson produjo el disco con músicos de estudio como los de la Wrecking Crew. Carol Kaye tocó el bajo, a veces con púa, y las armonías vocales y las orquestaciones convirtieron el pop en algo más ambicioso.
- The Beatles, Abbey Road (1969, Apple). George Martin produjo y Geoff Emerick se ocupó de la ingeniería. Incluye sintetizador Moog en temas como «Because» y «Here Comes the Sun», y una cara B con un popurrí de fragmentos enlazados.
- David Bowie, The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (1972, RCA). Lo produjeron Ken Scott y el propio Bowie en Trident Studios, con la guitarra de Mick Ronson y sus arreglos como motor del sonido.
- Pink Floyd, The Dark Side of the Moon (1973, Harvest). Alan Parsons fue el ingeniero en Abbey Road. Destacan el bucle de cinta de cajas registradoras y monedas de «Money» y el sintetizador EMS VCS3 en «On the Run».
- Fleetwood Mac, Rumours (1977, Warner Bros.). Grabado en buena parte en el Record Plant de Sausalito, con Ken Caillat y Richard Dashut. Las letras reflejan las rupturas internas del grupo.
- Michael Jackson, Thriller (1982, Epic). Quincy Jones lo produjo, Bruce Swedien fue el ingeniero y Rod Temperton firmó varios temas. Marcó un estándar de pop de estudio.
- Nirvana, Nevermind (1991, DGC). Butch Vig lo produjo en Sound City, en Van Nuys, y Andy Wallace lo mezcló. Llevó el rock alternativo al gran público.
- Radiohead, OK Computer (1997, Parlophone). Nigel Godrich lo produjo con la banda, que grabó en Canned Applause, en Didcot, y en St Catherine’s Court, cerca de Bath.
- Kendrick Lamar, To Pimp a Butterfly (2015, Top Dawg, Aftermath e Interscope). Mezcla jazz, funk y spoken word con colaboradores como Thundercat, Terrace Martin, Flying Lotus y Robert Glasper.
- Tame Impala, Currents (2015, Modular). Kevin Parker grabó y tocó casi todo el disco él mismo, con los sintetizadores como protagonistas.
Tip de escucha: pon cada disco entero y de una sentada, con auriculares o buenos altavoces. Muchos de estos álbumes se pensaron como obras completas, no como una suma de canciones sueltas.
Qué tienen en común
Casi todos nacieron de una alianza entre artista y productor o ingeniero, y casi todos aprovecharon una novedad técnica o una limitación del estudio para sonar distinto. Escucharlos en orden cronológico permite oír cómo se pasa de las orquestaciones de los sesenta a los sintetizadores de 2015.
¿Cuál añadirías tú a la lista?








