Saltar al contenido

Crónicas · Grandes viajes · Gastronomía

Finca La Colina 2025: un Sauvignon Blanc de Rueda de cepas viejas

Finca La Colina 2025, de Vinos Sanz: Sauvignon Blanc de cepas de 45 años en La Seca, a 750 metros. Cata, crianza sobre lías, servicio y maridajes.

Vino blanco sirviéndose desde una botella en una copa sobre una tela de arpillera al aire libre
Escrito porVíctor Escudero ArranzPeriodista
Seguir a Víctor

3 min de lectura

Síguenos en Google News

Pide un Sauvignon Blanc de categoría en cualquier carta y lo normal es que llegue del Loira o de Nueva Zelanda. Finca La Colina 2025 propone mirar más cerca: nace en Rueda, en la provincia de Valladolid, y lo elabora Vinos Sanz, una de las casas con más recorrido de la denominación.

Su ficha se resume en dos datos: viñas de 45 años de media y un precio que la propia bodega mantiene por debajo del que piden otros blancos de autor. Lo bueno es que el vino cumple lo que enseña la etiqueta.

Las cepas viejas de La Seca

Todo empieza en la viña. Este monovarietal sale de una selección de cepas que rondan el medio siglo, justo lo contrario de las plantaciones jóvenes que surten a los blancos de batalla.

El paraje es La Seca, con un suelo de cantos rodados, es decir, piedra redondeada y casi sin materia orgánica. Es una tierra áspera: la raíz tiene que bajar mucho para encontrar agua, y la uva llega más concentrada.

A eso se suma la altitud, unos 750 metros. De día aprieta el calor; de noche refresca de golpe. Esa oscilación conserva la acidez de la uva y se nota después en la copa como un primer trago limpio y tenso.

Cata: lías, batonage y textura

La enóloga Sylvia Iglesias López deja el vino reposando 4 o 5 meses en crianza sobre lías. Las lías son los restos finos de levadura que quedan en el depósito. Con el batonage, que consiste en removerlas de vez en cuando, se integran en el vino y le dan volumen.

El efecto se aprecia en boca: textura sedosa y una acidez que no pincha. (Sin ese colchón, la Sauvignon Blanc puede resultar afilada como un cuchillo.)

Tiene 13,5 % de alcohol y se mueve a medio camino entre fuerza y finura. Hay un detalle más (y se agradece): según se templa en la copa, el vino abre matices nuevos, algo raro en un blanco joven.

Por qué su precio llama la atención

Hay vinos de autor que superan con facilidad los 30 euros en el mercado. Que un blanco de esta puntuación se mantenga en una franja contenida es poco habitual.

La explicación de la casa es de política comercial. La familia Sanz da prioridad a su clientela fiel y no quiere entrar en la carrera de subidas que vive el sector. Quien lo compra se lleva una experiencia que en otras denominaciones saldría más cara.

Cómo servirlo y con qué comerlo

No es un blanco para acompañar unas patatas fritas de bolsa. Pide cocina con técnica y con carácter.

  • Temperatura: sírvelo bien frío, a 8 o 9 grados.
  • Tartar de atún rojo, por la grasa suave del pescado.
  • Carpaccio de bacalao, que casa con su frescura.
  • Queso de cabra blando, cuya cremosidad corta la acidez.

En los tres casos la acidez limpia la boca entre bocado y bocado, y el final se alarga lo bastante como para pedir otra copa.

La botella es de tipo borgoñón y la forma importa: usa copas amplias, no pequeñas, para que el vino respire y suelte su aroma.

Lo que da de sí la añada 2025

La bodega mantiene el mismo estilo de un año a otro, y en la 2025 manda la pureza varietal: la uva se expresa sin maquillaje, apoyada en las cepas viejas y en la altura.

Es una buena opción para una cena entre amigos: un Rueda muy cuidado, sin disparar el presupuesto. Y queda una pregunta flotando en la mesa. ¿Cuánto tardaremos en dejar de ligar el gran Sauvignon Blanc solo con Francia?

Sigue leyendo

Más en Vino

Todo Vino

Hoteles

Rutas Culinarias

Restaurantes

Explora por temas