Si hay una olla de guiso en la mesa y presupuesto ajustado, no hace falta buscar etiquetas exóticas. El Montecillo Crianza 2021 es un rioja clásico que juega en la liga de los vinos accesibles y que encaja con la cocina de cuchara casi sin pensarlo.
Conviene mirarlo con calma: de dónde viene, cómo se hace, qué hay en la copa y con qué platos luce más.
Montecillo, una casa de Fuenmayor nacida en 1870
La bodega echó a andar en 1870 en Fuenmayor, un municipio de la Rioja Alta. Son más de 150 años de oficio en una de las zonas con más tradición de la DOCa Rioja.
En 1973 la compró el grupo Osborne. Desde entonces mantiene el estilo clásico de la casa, con un control técnico muy cuidado en bodega (tradición y rigor no se pelean aquí).
Tempranillo y garnacha, con la fruta por delante
La añada 2021 se ensambla con tempranillo y garnacha tinta. La idea es que mande la fruta y que la barrica acompañe sin taparla.
Hay un detalle de elaboración que merece mención: el sangrado. Se saca una parte del mosto al comenzar la fermentación, y el que queda en el depósito se concentra. El resultado es más color, más intensidad y más estructura.
Dato técnico: el sangrado se ve sobre todo en vinos de gamas altas. Que aparezca en un crianza accesible es uno de los motivos para fijarse en esta botella.
En la copa: cereza, fruta roja y regaliz
A la vista, un rojo cereza brillante y limpio, de los que anuncian un vino fresco.
La nariz abre con mora y frambuesa, y por debajo asoman el regaliz y el cacao.
En boca es sabroso y redondo, con taninos dulces (esa sensación de astringencia suave, sin aspereza). Es un vino explosivo y goloso. Encaja: entra con empuje y llena el paladar desde el primer sorbo.
Con 13,5 % de alcohol tiene cuerpo para acompañar un plato contundente y no cansa a la segunda copa.
Qué comer con un rioja crianza como este
Su terreno es la mesa de invierno, la de los platos que se cocinan despacio. Va bien con:
- Guisos tradicionales de fuego lento.
- Lentejas de cuchara, como las de siempre.
- Tabla de quesos curados.
- Carnes magras y embutidos.
- Pasta con tomate casero y orégano.
La clave está en la acidez, bien integrada: refresca el paladar entre bocado y bocado y levanta el plato en vez de pelearse con él.
La pasta con tomate es la sorpresa. La fruta roja del vino y la salsa se entienden mejor de lo que parece sobre el papel, y no es el maridaje que uno espera para un rioja.
Guardarlo o abrirlo ya
La añada 2021 está en un buen momento para beberse. Los tintos de la Rioja Alta aguantan bien unos años en botella, así que tener un par en casa saca de apuros con una visita inesperada o con un regalo de última hora.
Consejo de conservación: botellas tumbadas, lejos de la luz y sin cambios bruscos de temperatura. Así el crianza mantiene su carácter sin prisas.
Barato no quiere decir peor
Este tinto recuerda algo que se olvida a menudo: el precio no mide el placer. Una casa con siglo y medio de trabajo sabe hacer vinos honestos que no piden una hipoteca.
La próxima vez que tengas delante un buen guiso, ¿te irás a por la botella de postín o descorcharás un clásico de Fuenmayor?








