Hay ciudades que se enseñan de golpe y otras que se descubren por capas. El casco antiguo de Cracovia pertenece a las segundas: ladrillo rojo, torres góticas, patios con arcadas y una plaza tan grande que la luz del atardecer tarda en cruzarla. Desde 1978 forma parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, junto con la colina de Wawel y el barrio de Kazimierz.
Cracovia fue capital de Polonia hasta que la corte se trasladó a Varsovia, y esa herencia se nota en cada fachada. Aquí se coronaron reyes, se fundó una de las universidades más antiguas de Europa Central y se levantaron iglesias que todavía suenan a diario con el toque de una trompeta.
Te propongo un paseo de norte a sur, empezando en la muralla y terminando en la residencia de los reyes. Si viajas con cámara, guarda la tarjeta para la plaza del Mercado: ahí la luz y la gente en movimiento hacen la mitad del trabajo.
1. La Barbacana
Empieza por la entrada norte. La Barbacana es una estructura cilíndrica de ladrillo, rodeada por un foso y rematada por siete torretas, levantada hacia 1498 en gótico polaco. Servía para controlar el acceso a la ciudad y se unía a las murallas por un pasadizo cubierto.
Fíjate en el ladrillo a primera hora, cuando aún hay poca gente y la luz entra rasante.
2. La Puerta de San Florián
Justo al lado queda la Puerta de San Florián, una de las torres góticas más conocidas de Polonia, de hacia el siglo XIV. Formaba parte de las defensas de la ciudad y marca el comienzo del paseo hacia el interior del casco antiguo.
3. La plaza del Mercado (Rynek Główny)
La plaza del Mercado se trazó en 1257, después de que la invasión mongola de 1241 arrasara la ciudad. Ocupa unos 40.000 metros cuadrados, con lados de unos 200 metros, y se considera una de las mayores plazas medievales de Europa.
Aquí se proclamó en 1794 el levantamiento de Kościuszko y hoy es el salón de la ciudad: terrazas, palomas y quien cruza con prisa hacia el trabajo. Es el mejor sitio para fotografiar el movimiento sin invadir a nadie.
4. La Lonja de los Paños (Sukiennice)
En el centro de la plaza se alza la Lonja de los Paños. En el siglo XIII ya había puestos de tela en este lugar; Casimiro el Grande levantó un edificio alargado en 1358, que ardió en 1555. La reconstrucción renacentista la dirigió Giovanni Maria Mosca, y los arcos neogóticos son de 1875 a 1879.
En la planta baja siguen los soportales con puestos de artesanía y en la superior hay una parte del Museo Nacional. Consulta el horario antes de subir.
5. La torre del Ayuntamiento
Es lo único que queda del antiguo ayuntamiento, derribado en 1820 para ganar espacio en la plaza. La torre del Ayuntamiento mide unos 70 metros y se inclina 55 centímetros, algo que se atribuye a una tormenta de 1703.
Dos leones de piedra vigilan la entrada. En el sótano hubo una prisión con cámara de tortura medieval, y la torre forma parte del Museo de Historia de Cracovia.
6. La basílica de Santa María
La iglesia gótica se consagró en 1320 y se reconstruyó entre 1355 y 1365. Sus dos torres no son iguales: la norte mide 80 metros y la baja, de 69, hace de campanario. Cada hora, un trompetista toca el hejnał desde la torre alta; recuerda a un trompetista del siglo XIII que murió de un flechazo en la garganta al dar la alarma ante una invasión mongola.
Dentro está el retablo de madera de Veit Stoss, tallado entre 1477 y 1489, de 12 metros de largo y 11 de alto. Es el mayor de su tipo en Europa, según Wikipedia. Entra con respeto: es una iglesia en uso.
7. El Collegium Maius
Hacia el suroeste de la plaza queda el edificio más antiguo de la Universidad Jaguelónica, fundada en 1364 por Casimiro III el Grande. En 1400 la Academia se instaló aquí, en un inmueble que adquirió el rey Ladislao II Jagellón con fondos legados por su esposa Eduvigis.
A finales del siglo XV se reformó en gótico tardío en torno a un patio con arcadas. Conserva el Globus Jagellonicus, uno de los globos más antiguos del mundo, y Copérnico estudió en esta universidad.
8. La iglesia de San Pedro y San Pablo
Camino de Wawel, en la calle Grodzka, aparece este templo barroco levantado entre 1597 y 1619 por Giovanni Maria Bernardoni. Lo financió el rey Segismundo III Vasa y su cripta guarda al jesuita Piotr Skarga.
Delante de la fachada se alinean doce estatuas de apóstoles: las originales, del siglo XVIII, se dañaron con la lluvia ácida y hoy hay copias. Por su tamaño se usa a menudo para conciertos de música clásica.
9. El castillo de Wawel
Sobre la colina, el castillo de Wawel lo mandó levantar Casimiro III el Grande. Su aspecto actual viene sobre todo de 1504 a 1535, cuando arquitectos y artistas italianos lo transformaron en palacio renacentista alrededor de un patio.
Fue residencia de los reyes de Polonia durante siglos. Hoy es museo, con tapices, pintura renacentista italiana y una colección de tiendas otomanas, además del Tesoro de la Corona con la espada Szczerbiec.
10. La catedral de Wawel
Cierra el paseo la catedral de Wawel, el santuario nacional de Polonia y lugar tradicional de coronación de sus reyes. Se levantó entre 1320 y 1364 en gótico, tras el incendio de 1305 que destruyó la anterior.
La capilla de Segismundo, de Bartolomeo Berrecci (1519 a 1533), se considera la obra cumbre del Renacimiento polaco. En la catedral reposan los Jagellón, los Vasa y Juan III Sobieski.
Cómo recorrer el casco antiguo de Cracovia
El casco antiguo se recorre a pie sin problema, y el orden de esta ruta evita ir y volver. Calcula una jornada si quieres entrar en la basílica, la universidad y Wawel; consulta horarios y reservas de cada sitio antes de ir, porque cambian.
Para alojarte, el propio casco antiguo te deja a un paseo de casi todo. Si buscas algo más tranquilo, Kazimierz, fundado en 1335 por Casimiro III y centro de la comunidad judía hasta la Segunda Guerra Mundial, es una buena base: conserva siete sinagogas y desde 1998 acoge el Festival de Cultura Judía.
Consejo: si fotografías en la plaza del Mercado, hazlo temprano o al final de la tarde, y pide permiso antes de retratar de cerca a quien trabaja allí.
Evita dejarlo todo para el mediodía: la plaza y Wawel se disfrutan más con la luz baja y menos grupos.
¿Con cuál de estas diez paradas empezarías tú el paseo, con las murallas o con la trompeta de la basílica?








