Saltar al contenido

Crónicas · Grandes viajes · Gastronomía

Los 8 pueblos más bonitos cerca de La Garriga: mapa y ruta

La Garriga
La Garriga
Escrito porPedro Corchado FontserèPeriodista de viajes y enoturismo
Seguir a Pedro

5 min de lectura

Síguenos en Google News

Explorar los pueblos bonitos cerca de la garriga permite adentrarse en la vertiente meridional del macizo del Montseny y la comarca del Vallès Oriental. Ubicada estratégicamente junto al eje viario de la autovía C-17 y la línea R3 de Rodalies, la villa termal de La Garriga ejerce como un nudo logístico perfecto para trazar excursiones de un día hacia valles de montaña y villas históricas.

A través de breves desplazamientos por carreteras secundarias bien integradas en la orografía del terreno, el paisaje transiciona con rapidez desde las llanuras vallesanas salpicadas de masías señoriales hasta las laderas boscosas de abetos, encinas y hayas del Parque Natural.

Una geografía vertebrada por la cuenca del río Congost, ermitas románicas y villas de arraigada tradición balnearia.

Tras analizar sobre el terreno la accesibilidad vial, el estado de conservación patrimonial y el valor paisajístico, seleccionamos ocho localidades fundamentales para articular una ruta rigurosa por los alrededores de La Garriga.

Análisis de la ruta: de la cuenca del Congost al macizo del Montseny

La red de carreteras comarcales y locales permite organizar la movilidad en dos vectores principales: el eje septentrional del valle del Congost hacia la comarca de Osona y el eje oriental que se adentra en las laderas protegidas del Parque Natural y la depresión termal vallesana.

1. Figaró-Montmany: la garganta verde del Congost a 5 kilómetros

Ubicado a tan solo 5 kilómetros al norte de La Garriga con acceso directo por la autovía C-17, el municipio de Figaró-Montmany es la puerta de entrada natural al desfiladero del río Congost.

Su caserío se encajona entre los riscos de Bertí y el macizo del Montseny. Destaca por las torres modernistas y noucentistas erigidas a principios del siglo XX por la burguesía barcelonesa, así como por ser el punto de partida de la ruta de la riera de Avencó. Este itinerario fluvial discurre entre pozas naturales y bosques de ribera de alto valor ecológico.

2. Aiguafreda: patrimonio románico a los pies de Tagamanent a 9 kilómetros

Asentado a 9 kilómetros de distancia siguiendo el trazado septentrional de la C-17, el pueblo de Aiguafreda se sitúa en el límite provincial entre el Vallès Oriental y Osona.

El núcleo urbano conserva el conjunto de Aiguafreda de Dalt (siglo XII), donde destaca la antigua iglesia parroquial de San Martín con elementos románicos y una pira bautismal paleocristiana. Su término municipal es la vía de acceso habitual para los ascensos a pie o en vehículo hacia el emblemático pico de Tagamanent, situado a 1.056 metros de altitud.

Alerta logística sobre estacionamiento: En el acceso a las rutas de senderismo de la riera de Avencó y Aiguafreda de Dalt rigen regulaciones de aparcamiento durante los fines de semana. Se recomienda utilizar las bolsas de estacionamiento habilitadas en los cascos urbanos para evitar sanciones en las pistas forestales.

3. Cànoves i Samalús: la cuna de los pantanos y castillos a 7 kilómetros

Situado a solo 7 kilómetros al este mediante la carretera comarcal BP-5107, el municipio disperso de Cànoves i Samalús se extiende por la falda del Montseny.

En su término se halla el impresionante Embalse de Vallforners, construido con un muro de piedra de 61 metros de altura, rodeado por castaños centenarios como el célebre Castanyer de Can Cuch (de 12 metros de perímetro). El patrimonio arquitectónico local incluye la iglesia de San Cristóbal y el icónico Castillo de Samalús, edificación de estilo historicista neomedieval.

4. Caldes de Montbui: el legado termal romano a 18 kilómetros

Localizado a 18 kilómetros al oeste conectando la C-17 con la ruta C-1415b, la villa de Caldes de Montbui es una de las referentes históricas del termalismo en Cataluña.

Su casco antiguo alberga las Termas Romanas del siglo II a.C., una de las estructuras de la antigüedad mejor conservadas de la Península Ibérica. En la céntrica Font del Lleó las aguas subterráneas emergen a una temperatura constante de 74 grados Celsius, situándose entre los manantiales más cálidos de Europa.

5. Sant Feliu de Codines: riscos y miradores sobre el Vallès a 16 kilómetros

Emplazado a 16 kilómetros hacia el noroeste subiendo por la carretera de montaña BP-1241, el pueblo de Sant Feliu de Codines se alza sobre una meseta con vistas panorámicas de la comarca.

La localidad conserva un centro histórico con caserones de cantería del siglo XVIII y la plaza Josep Umbert Rosas. A escasos 3 kilómetros de su núcleo urbano se sitúa el espacio natural y monasterio de Sant Miquel del Fai, erigido en el siglo XI sobre un circo rocoso con saltos de agua y cuevas con estalactitas.

6. Centelles: la antesala histórica de la plana de Vic a 18 kilómetros

Cruzando la linde comarcal hacia Osona, a 18 kilómetros al norte por el trazado de la C-17, se alza la villa histórica de Centelles.

Protegida por el imponente Riba de la Truja y el monte Puigsagordi, la población conserva el Palau dels Comtes (siglo XVI), un edificio de transición entre el gótico tardío y el Renacimiento. El deambular por sus plazas revela portales defensivos medievales como el Portal de Dalt y la capilla del Socors.

7. Tagamanent: la atalaya del Parque Natural a 12 kilómetros

Subiendo hacia el corazón de la montaña, a 12 kilómetros de La Garriga combinando la C-17 con la pista asfaltada de acceso al parque, se encuentra la pequeña entidad de Tagamanent.

El núcleo se distribuye entre masías tradicionales dispuestas en ladera y coronadas por el turó de Tagamanent. En la cima descansan los vestigios del antiguo castillo medieval y la Iglesia de Santa María (siglo XII), desde donde se contempla una perspectiva directa de la Cordillera Litoral y la depresión del Vallès.

8. Viladrau: fuentes naturales y densos castañares a 35 kilómetros

Completando la ruta en la cara septentrional del Montseny, a 35 kilómetros de distancia por la carretera serpenteante GI-520, se halla la villa de Viladrau.

Ubicada a 821 metros de altitud, la población es célebre por la abundancia y pureza de sus manantiales hídricos, contando con más de 200 fuentes censadas en su término. Su casco urbano destaca por las torres de veraneo de estética noucentista y por su estrecha vinculación histórica con las leyendas del bandolero Serrallonga.

El destino en TikTok

Si quieres contemplar la arquitectura de estas villas vallesanas y las panorámicas del Montseny en directo, echa un vistazo a este vídeo:

Claves para organizar tu ruta por el Vallès y el Montseny

Para garantizar una escapada fluida y sin imprevistos por el entorno de La Garriga, conviene considerar estos cuatro factores logísticos:

  • Movilidad y Accesibilidad: Aunque el tren de Rodalies (Línea R3) cubre la línea del Congost (La Garriga, Figaró, Aiguafreda, Centelles), el vehículo privado es indispensable para acceder a parajes del interior como Cànoves o Sant Feliu de Codines.
  • Regulaciones de Espacios Naturales: El Parque Natural del Montseny cuenta con restricciones de tráfico en pistas forestales secundarias y aforos limitados en aparcamientos de altura durante la época de la recogida de la castaña (otoño).
  • Gastronomía Comarcal: La zona destaca por los embutidos artesanales (botifarra de La Garriga y fuet de Osona), las judías del ganxet con D.O.P. y las cocinas de caza en los restaurantes de montaña.
  • Época Recomendada: El otoño ofrece los mejores contrastes cromáticos en los bosques de castaños y hayas, mientras que la primavera es idónea para recorrer las rutas fluviales con máximo caudal.

¿Qué perfil de villa histórica o entorno de montaña encaja mejor con las prioridades de tu próxima escapada desde La Garriga?

Sigue leyendo

Más en Escapadas

Todo Escapadas

Hoteles

Rutas Culinarias

Restaurantes

Explora por temas