Un tempranillo de suelo calizo, veinte meses de roble francés y una añada que el consejo calificó como Excelente. Así se presenta Cueva del Pecado Crianza 2021, un tinto de la Ribera del Duero que sirve para una cena de domingo y también para abrirlo con calma entre amigos.
Lo firma Bodegas Murviedro, con Pablo Ossorio al frente de la parte técnica. Es un 100 % tempranillo. Si buscas un crianza de la zona con fruta madura y madera bien integrada, esta ficha te dice qué esperar antes de descorchar.

Cueva del Pecado Crianza 2021 en la viña y en la bodega
Todo empieza en el campo. La vendimia es manual y la uva viaja en cajas de 15 kg, para que los racimos lleguen enteros a la bodega y no se aplasten por el camino.
Allí se despalillan con suavidad, sin estrujar el grano. Después viene una maceración en frío antes de fermentar: el mosto pasa un tiempo en contacto con los hollejos a baja temperatura y gana color y aroma sin extraer taninos duros.
La fermentación se hace en depósitos troncocónicos, con forma de cono truncado, a 29 °C. Luego llega la maloláctica (la segunda fermentación, que convierte el ácido málico, más áspero, en láctico, más suave) sobre lías finas y con batonnage, que consiste en remover esas lías para que den cuerpo.
Ese trabajo sobre lías explica la cremosidad con la que el vino domina sus 14,5 % de alcohol: se nota volumen, pero no calor.
Termina con veinte meses en barricas nuevas de roble francés. Es una crianza larga para un crianza y deja una textura de terciopelo.
Cómo es en la copa
En la vista, cereza brillante con reflejos rubí. Se ve limpio y vivo, sin tonos ladrillo.
La nariz abre con moras y frambuesas. Detrás aparece un fondo balsámico y otro de especias, con madera tostada, como un cajón de canela y café recién tostado.
En boca tiene estructura y carne. La fruta madura se mezcla con el roble y el final es largo y jugoso. (No pide prisa: a los diez minutos en la copa se redondea.)
Qué poner en la mesa
Un tinto con este cuerpo pide platos de cuchara y de horno, con algo de grasa y sabor profundo.
- Cordero asado: la pareja de toda la vida en la Ribera. La grasa crujiente se lleva bien con los taninos pulidos.
- Aves de caza estofadas: perdiz o codorniz con un fondo de monte bajo que conecta con los matices balsámicos del vino.
- Queso curado de oveja: textura mantecosa y punto salino que alargan el final de boca.
Temperatura, decantado y guarda
Sírvelo a 17 °C. Más caliente, el alcohol tapa la fruta; más frío, la madera se pone seca.
Abre la botella unos treinta minutos antes de beberla, o decántala si quieres airearlo más deprisa. Si te sobra, guárdala tumbada en un lugar fresco y oscuro: se plantea que evolucione bien hasta finales de 2028.
¿Con qué plato vas a estrenar la primera botella?







