Entre los riojas de restaurante, pocos aparecen tantas veces como Beronia Reserva 2019. Es el reserva que muchos asadores dejan en carta año tras año, y tiene explicación: cuesta 17,69 euros según el precio recomendado por la bodega a 28 de octubre de 2026, y lleva detrás una crianza que suele verse en botellas bastante más caras.
La casa, Bodegas Beronia, trabaja en Ollauri, un pueblo de la Rioja Alta a pocos kilómetros de Haro. Se fundó en 1973 y desde 1982 pertenece a González Byass, el grupo de Jerez.
Ollauri y sus calados
Ollauri es tierra de tempranillo, con un clima más fresco y lluvioso que el de la parte oriental de la denominación. Debajo del casco urbano hay calados, galerías de piedra excavadas durante siglos para guardar el vino a una temperatura que no cambia. Esa tradición de esperar sin prisa se nota en el estilo de los reservas de este rincón.
La DOCa Rioja se regula desde 1925. Fue, además, la primera denominación española con categoría de calificada, en 1991.

La viña
El vino sale de los viñedos más antiguos de Beronia: 25 hectáreas propias en Ollauri, sobre suelo de arcilla y caliza. La edad media ronda los treinta años, y entre las cepas se conservan algunas anteriores a la filoxera, la plaga que destruyó el viñedo europeo a finales del XIX. Una cepa vieja da pocos racimos, pero más densos.
En la añada 2019 la mezcla fue de un 95 % de tempranillo, un 4 % de graciano y un 1 % de mazuelo. Quiere decir que manda el tempranillo, y que las otras dos uvas actúan de ajuste fino: una da acidez y especia, la otra color y tanino firme.
El año llevó un invierno seco y suave, con brotación adelantada y uvas pequeñas, con mucha piel en relación con el zumo. De ahí sale color y aroma. La vendimia fue a mano a primeros de octubre y el Consejo Regulador clasificó la cosecha como excelente.
Del mosto a la botella
Se empieza con una maceración en frío antes de fermentar, para sacar color y fruta sin aspereza. La fermentación se controla entre 26 y 28 °C, con remontados: el mosto se bombea una y otra vez sobre el sombrero de hollejos.
Después llegan 20 meses en barricas de roble francés y americano. El americano deja vainilla y coco; el francés, especia más fina y un tanino pulido. Por último, el vino pasa al menos 16 meses en botella, sin oxígeno, hasta que el tanino se afloja y la madera se une a la fruta.
La graduación es de 14 % vol. En la copa eso se traduce en cuerpo y en un calor suave al tragar, por lo que conviene cuidar la temperatura.
Cómo suena en la copa
Esta añada es un tinto de color picota intenso y brillante. En nariz hay fruta roja madura, especias dulces, frutos secos y chocolate, con fondo mineral y toques de monte. En boca resulta goloso, con taninos dulces y acidez en su sitio, y el final es largo, con fruta y especia unidas.
Si quieres entrenar la nariz, intenta separar lo que viene del tempranillo, que es la fruta, de lo que aporta la madera, que son las especias y el chocolate. La crítica internacional coincide en la valoración alta. Según la bodega, esta añada obtuvo 92 puntos de Tim Atkin, 91 de la Guía Peñín, 91 de James Suckling y 90 de Wine Spectator, y en los Decanter World Wine Awards logró 91 y medalla de plata.
A qué temperatura
Entre 16 y 18 °C, mejor cerca de los 16 si el salón está caldeado. Si lo notas cálido, una cubitera con agua y hielo durante cinco minutos arregla el problema. No hace falta decantar, basta con abrir la botella un rato antes y usar una copa de tinto grande.
Qué ponerle al lado
Lo llevamos a la mesa con asados, carnes, embutidos y quesos curados. Funciona con cochinillo, con cordero lechal, con chuletillas a la brasa y con una buena tabla de ibéricos. Con oveja curada, la sal compensa su estructura. En cambio, el pescado blanco fino y los postres azucarados le restan: el primero se pierde y los segundos le dejan un punto amargo.
Reserva, Crianza o Gran Reserva
Para ubicarlo en la escala de Rioja: un Crianza necesita 24 meses de envejecimiento con 12 en barrica como mínimo; un Reserva, 36 con 12 en barrica; un Gran Reserva, 60 con 24 en barrica. Este Beronia supera el mínimo de madera de su categoría. La tirilla del Consejo Regulador en la botella es granate, el color del Reserva.
Cuánto guardarlo
Se bebe bien ahora, y su estructura admite varios años más. Tumbado, a entre 12 y 15 °C y sin luz, tomará aromas de cuero, tabaco y fruta confitada. Si compras dos botellas, abre una hoy y guarda la otra un par de temporadas.
Quién lo disfruta
Quien quiere un rioja fiable, que encaje con casi cualquier asado y no exija una ocasión especial. En un restaurante, mira la añada que te traen: en vinos tan repetidos, a veces la carta anuncia una y sirven otra.








